Las principales características que presenta el contrato de trabajo son los siguientes:


Privado: Rige relaciones jurídicas entre particulares.
Consensual: Se perfecciona por el mero consentimiento de las
partes sin formalidad alguna
Bilateral: Ambas partes se obligan recíprocamente, razón por la
cual no puede modificarse o dejarse sin efecto sino con el
consentimiento de ellas.
Conmutativo: Las obligaciones reciprocas se miran como
equivalentes.
Oneroso: Porque tiene por objeto la utilidad de ambas partes
gravándose uno en beneficio el otro.
De tracto sucesivo: La ejecución del contrato no se acaba en un
momento sino que se prolonga en el tiempo.
Dirigido: En cuanto el Estado ha establecido determinadas reglas
protectoras del trabajador llamadas derechos mínimos que las
partes no pueden eludir. Se limita la autonomía de la voluntad.